lunes, 22 de abril de 2013

Un lunes normal o no tanto.


Era una mañana cualquiera de un lunes común. Todo parecía normal: el café con leche, el diario por Internet, las noticias, algunas tristes, digamos nada novedoso.
Salgo rápido, por que como siempre seguro llego tarde. Me tome la línea C en Constitución. Aguanto el tumulto de gente y caras conocidas: Fabricio el que trabaja en el banco por Avenida de Mayo, José el que se canta todo en el poco habitáculo que tiene (¿Su especialidad? La imitación de la voz de Sabina) y Eugenia la contadora de una empresa importante que baja en Diagonal Norte, además de tantos otros.
Eugenia era linda, imponente, llamativa, podía dejar con la boca abierta a casi todos los que la conocían. Su cabello era dorado, sus ojos se parecían al océano y poseía una silueta como si fuese una modelo.
Yo era el mismo de siempre, aburrido de estar en esa maldita oficina mal pago y con ese título debajo del brazo que mucho-en este tiempo-no serbia.
Nos bajamos en Diagonal Norte y mientras charlamos, nos despedidos “hasta mañana”. Me pregunto si algún día ella se fijará en mi, si yo podre interesarle en algo o si me aceptaría un café. A lo que mi respuesta llega de inmediato ¡No! Bueno, besos, abrazos y seguimos.
Yo tengo un pequeño tramo más por la linea D me toca bajar en Palermo. Me vuelvo al subte y me pongo los auriculares, de fondo suena Serrano (el que vos me hiciste escuchar por primera vez)
Todo era como un día cualquiera más hasta que de pronto en Callao veo ingresar a una bella mujer de pelo castaño, sumergida en grandes tacos. Vestía una pollera ceñida al cuerpo, camisa blanca-por lo menos eso notaba- pelo suelto con leves ondas y grandes anteojos.
Al no poder creer lo que veían mis ojos me los vuelvo una y otra vez a frotar para saber si esto es realidad o se trata de un cuento que estoy inventando. No, esto no es ficción es ella: Cecilia.
A Cecilia la conocí cuando arrancaba a estudiar Contaduría en la universidad, estuvimos juntos durante algún tiempo. Mejor dicho desde que me anime a decirle que la quería más que una amiga (eso costó bastante). Compartimos muchas cosas, música, salidas, alegrías, tristezas también. Nunca supe por que dejamos de querernos, en realidad, nunca supe porque ella me dejo de amar. Sus palabras siempre fueron escuetas, a ella le costaba decir “te amo” tanto como a mí me costó decirle “¿Queres ser mi novia?” La vida y sus miedos que siempre aparecen en momentos.
En fin, el tiempo se nos paso y cuando nos dimos cuenta ya nada entre nosotros tenía sentido. Las relaciones son de a dos, digamos un cincuenta y cincuenta. Cada parte aporta en igual cantidad de amor y otras cosas, cuando no es compartido algo se quiebra. Por eso nosotros no funcionamos, eso pienso ahora. Luche por ella e intente que me quiera, pero esas cosas no se obligan.
Ahora vuelvo a donde estoy, en el subte. Tal vez esperando que se de vuelta, me vea, salude y diga unas palabras. Yo por lo pronto trate de leer mi libro; concentrándome en algo que resultaba imposible.
Cuando menos lo esperaba noto que si me está mirando, trato de esbozar una sonrisa e intento levantar una mano para saludar, pero me detengo con rapidez ya que existe ignorancia por parte del otro lado.
No era ficción inventada por mí, no se trata de la canción de Ismael Serrano (Recuerdo) esto es real. Era su rostro, su cuerpo, una persona desconocida ni se fijaría tanto en mi y menos pondría cara de enojo (porque así era su cara en este momento). Ahí aparecieron mis dudas, preguntas sin respuestas: ¿Qué le hice para que no esboce ni una palabra? ¿Me habré portado mal con ella? Si pienso bien, no terminamos mal, es más, ella termino conmigo diciéndome que ya no me quería como antes.
Se nota que las mujeres son extrañas, en realidad el ser humano es raro en algunas ocasiones.
Estoy apurado, me tengo que bajar e inevitablemente me chocare con ella. Eso es lo que ocurre y lo único que atino es a decirle un: Hola Cecilia ¿Cómo estás? Lamentablemente existe decepción porque no es capaz de saludar.
Me vuelvo a la oficina pensando si tal vez esta historia si era como la de la canción de Ismael mientras que pienso que si era así ella tendría que haberme dicho que no me conocía y eso no fue lo que hizo.  
Mientras que camino hacia el trabajo me tomo un café y me dedico a mirar el twitter (aunque odie las redes sociales tan usadas en la actualidad) para leer algo letal:
@Cecilia85 : Hay gente que veo y detesto volver hablarles. Arrancamos mal el lunes.
A lo que mi respuesta también fue contundente:
@Nacho: Para mí si era un buen lunes, hasta que gente que aparecen lo intentan arruinar. Aunque, aclaremos, que los sentimientos no cambian
Ese fue mi lunes de hoy. Ya estoy cansado y debo dormir. Pensemos en que mañana será otro día, ojalá distinto. Mira si le digo algo a Eugenia y acepta tomar un café.

domingo, 24 de marzo de 2013

Mi relación con la iglesia


 Hace mucho que deje de ir a misa, creo que la última fue hace exactamente hace un año.
Con la cuestión del Papa (ya todos estamos cansados de que se nombre a Francisco)  recordé viejas cuestiones.
Tome la comunión cuando mi familia tenía ese título (después todo medio se desvirtuó por cosas que no vienen al caso contar), éramos todos practicantes en ese momento.
Para mí en ese entonces no me resultaba espantoso ir los sábados a la parroquia y compartir la misa “de los jóvenes” a las siete, no nos encerraban matando con palabras de Dios, la Biblia y demás, había otras cosas. Perdón que lo diga, pero tan mal no la pasábamos, me divertía (tal vez porque era chica).
Termine de tomar la comunión (que se tomaba en mi parroquia con túnica, no pregunten porque y aclaro que ni loca subo una foto) y luego quise ir (nadie me obligo) a la A.C.A (Acción Católica Argentina). Allí estuve dos años, hasta que me fui. Cada tanto volvía a misa (por ir a un colegio católico)
Pasaron años y cada vez pisaba menos ese lugar. Lo que si se tenía y perduraba era una buena relación con los Padres Carlos (que ahora ya no lo es temporalmente) o Tito. Para mí no eran curas normales, no se incluían dentro de los ortodoxos que por poco te trasmiten la misa en latín.
Con el tiempo-un tema recurrente en mi-criticaba-critico- la falencia actual de la religión católica, que yo considero que son las instituciones. Siempre puse como ejemplo de porque en la actualidad la gente se aboca a tanta iglesia brasilera u otras similares (malas para mí) en donde solo le mienten y le sacan plata (el bendito diezmo) a las personas.  De todos modos se respeta a quién tiene esa elección de participar en ese tipo de lugares.
Más tarde y digamos con algo de adultez (si nos consideramos en ese rango a los dieciocho) me metí a estudiar medicina en la USAL (Universidad del Salvador) no porque era católica, ni porque era más “fácil”. Siempre tuve ganas de gritar esto para la gente que tenía a mí alrededor  que me decía que todo era más sencillo en una universidad privada: solo tenía los horarios acomodados tipo colegio pero para que se queden bien tranquilos digo que tenía LOS MISMOS profesores de la UBA y me tomaban  exactamente igual.  Perdón que desvirtué un poco el escrito, pero tenía ganas de aclarar este temita (que me torturaba y me generaba hasta que comencé a cursar los miedo con la USAL) Ahora seguimos. Ah, medicina abandoné no sé porque (tal vez algo de la salud) hoy la extraño un poco.
Allí recuerdo que un día nos mandaron a Pilar a pasar un día con Guillermo Marcó. Cuando nos enteramos quién era o cual era su función (para ese entonces vocero de Bergoglio, eso es lo más cercano que tuve con ese hombre, me pueden hacer una nota ya) pensamos en lo aburrido y espantoso que sería una charla con él.
Lamento comunicarles, que las horas no resultaron feas que ese hombre me agrado y no resulto para nada cansador. Tampoco era un típico cura. Tal vez tuve suerte en conocer Padres digamos “buena onda” y comprometidos en cuestiones sociales.
La única persona que no fue de mi agrado fue el Obispo Kolinos (con él se tomaba la confirmación porque fue por mucho tiempo de Lomas de Zamora).  Se hizo conocido por el resto de la gente porque mando a Lanata  a que se enferme de cáncer, después se murió de lo mismo. Hoy en día para los K sería lo máximo y lo querrían en gran cantidad volviéndose todos más católicos que ahora (que lo están de verdad: panquequismo en su máxima expresión)
Como verán-como en lo cotidiano de la vida- la iglesia y más precisamente el catolicismo tiene sus cosas buenas y malas. Acá no se trata de poner en un pedestal a esa religión. Existen personas que son un horror (en gran cantidad) que abusan y comenten desastres  que se intentan tapar, digamos “mandar todo debajo de la alfombra”
Por ello considero el “fardo caliente” que le entregaron a este hombre no tiene nombre, hay que lidiar con eso y la política (si esa maldita palabra se mete acá) que es el Vaticano. No es nada sencillo.
No considero que la gente ahora se volvió más católica ni que este hombre sea un santo en todo sentido (el temita del aborto y su pensamiento sobre la homosexualidad  están registrado y eso no lo comparto). Pero quizás se genere un cambio en otras cuestiones. Hay que darle tiempo.
No escribo un escrito para que el jueves estés en la misa del lavado de pies, en absoluto. Simplemente comparto lo que yo viví. Aclarando lo bueno y lo malo de todo.
Depende como este yo quizás pise por estos días con mi hermana la parroquia no sé. Sencillo este hombre me genero recordar viejas épocas donde estaba la familia. 
Pd: Tendría que subir para "decorar" esto una foto sacada reciente por mí del Vaticano(con Benedicto de vacaciones) pero no la encuentro y es tarde ya. Bueno, vi tantas iglesias por Europa, una de ellas la capilla de los huesos en Ebora (Portugal), pero no da que suba esa foto.

Mal escrito por Bet. Dale comenta.

viernes, 8 de marzo de 2013

"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro"

En honor a sus treinta nueves primaveras este humilde habitáculo trasmite este hermoso tema con tan bella letra y voz. Un feliz cumpleaños para Ismael y un gracias enorme por todo lo que nos ofrece.

Pd: Anímense a entrar en el mundo Serrano, les aseguro que no se arrepentirán.

jueves, 7 de marzo de 2013

El fin de los tiempos (Todo arranco con Borges, capítulo II)

….Por eso dejo que me olviden los días, acostado en la oscuridad.
Y así pasaba el tiempo  Miguel como dice aquel fragmento de Jorge Luis. A veces era Tzinacán, mago de la pirámides de Qaholom. Otras más era un simple muchacho esperando algo que no llegaba. Como el cumpliendo una condena de la cual nunca tuvo nada que ver.
El no eligió quitarse el amor por Carla. 
El amor, a veces, es como una condena en la que uno se encuentra atrapado sin poder salir o más lo deja irse y no le permite el retorno.
Pasaron dos meses de la fecha del casamiento y todo sigue igual de insípido que al principio.
¿Cuánto se puede estar con una persona sin amarla? La mayoría de las veces, toda la vida por no tener el coraje de enfrentar la realidad.
Miguel sigue acá desayunando la tostada de pan francés con mermelada de frambuesa. Ella está allá, en el lugar de siempre, esperando filmar a la escena que le toca.
Dos mundos distintos, similares a la vez.
Nadie se anima  a nada. “Los amores cobardes no llegan a amores, ni a historias, se quedan allí. Ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar”.
Silvio lo dice tan claro… A veces Miguel piensa en hablar, desparramar sus ideas sin importarle las consecuencias, animarse a tomarse un avión y decirle todo lo que le pasa a ella. Pero todo se esfuma por su fuerte, aburrida cobardía. Y la cabeza que no deja de pensar todo el tiempo que allá nadie lo espera.
Mientras tanto sigue tomando su café y canta “Oleo de una mujer con sombrero”.
-¿Qué estas cantando a esta hora de la mañana? ¿Silvio?
-Sí, “El Necio”.
-Ah, pensaba que era otro tema.
Y como verán todo sigue absolutamente igual, el termino de desayunar y se va a trabajar, ella ya está filmando la escena.

PD: Texto de Borges Jorge Luis: "La escritura del Dios"(Forma parte de los cuentos dentro del Aleph). Los comentarios a los escritos no aburren.

martes, 8 de enero de 2013

Todo arranco con Borges (Capítulo I)

-¿Eugenia Constanza Lugurias aceptas por esposo a Mariano Miguel  Rivas Martínez?
- Si, acepto.
-Y ahora, la pregunta para el señor….
-¿Mariano Miguel  Rivas Martínez  aceptas por esposa a Eugenia Constanza Lugurias?
Si, acepto.
-Entonces se encuentran formalmente casados para la ley.  Ahora si el novio puede besar a la novia. Felicitaciones.
Esa mañana no era una más para Eugenia ni para Mariano. En horas ocurriría un hecho importante que marcaría para siempre sus destinos.
Ella se levanto con los nervios típicos de una novia, procurando que todo salga perfecto, sin sobresaltos.
El también estaba nervioso, con sudor en sus manos y sin saber demasiado lo que realizaría en el registro Civil. Supuestamente era lo que deseaba, digamos.
Era hora de cambiarse, prepararse, mientras sonaba el timbre fuertemente. Mariano corrió hacia el esperando que sea ella quien este parada  allí. Con su lánguido cuerpo, el pelo más largo que siempre y esa mirada penetrante inconfundible. Pero no, la imagen solo demostraba  que se trataba de Juan Manuel, el testigo, amigo.
Buenos días.  ¿Que se cuenta? Calculo que no era yo a quién esperabas, pero te recuerdo amigo que vos solito  llegaste a este punto, nadie te obligo.
¿Podes dejar tu profesión aparte y no analizarme? Acá soy tu amigo no paciente, señor licenciado
No estoy analizándote. Sabes que no puedo. Solo digo lo que me parece. Se nota que duele ciertas cuestiones….
Mejor me termino de vestir. ¿Queda mal esta corbata? ¿Es preferible la otra?
Da igual. Bueno, no, mejor la otra.
A cientos de kilómetros una muchacha se fija a donde comería hoy. Hace frío, Nueva York se encuentra ya toda decorada por la navidad que se aproxima. Logra sentarse en un bar, se fija el menú y se lo solicita al mozo. Mientras se consume la espera, saca un libro de Kant . Textos, tal vez, un tanto complicados para leer en un restauran de un viernes al mediodía. Pero no importa, así son las cosas.
La mañana de Carla se encontró algo agitada, bastante trabajo por cierto. Ella quería tener la mente ocupada lo suficientemente para no pensar demasiado. Igualmente aunque se intente, hay cosas que no se olvidan fácilmente.
Mariano se fue de ese país exactamente hace un año y dos meses, cuando la relación de cinco-intensos- años marcaba su fin. Juntos vivieron distintas situaciones, experiencias nuevas (como lo era irse a vivir a otro lugar) .Pero no todo resulta perfecto, algo se arruino y ya nada era lo de antes.
El se volvió para aquí, Argentina y conoció en a la salida del cine a Eugenia,hoy su esposa.Se “enamoro” digamos a primera vista, en realidad no se sabe. Según su amigo Juan Manuel, solo le gusto que tenía un dejo parecido a cuando conoció a Carla con ese pelo corto tipo carré y piernas interminables, con chistes parecidos y pensamientos similares. Aunque Juan le diga que no se puede reemplazar a las personas, el insistió hasta  llegar al día de hoy en el registro Civil.
Tal vez impulsado por la adrenalina e insistencia que ella trasmite fue que se arribó a este momento.
El casamiento era algo sencillo, solo por la ley y nada de iglesia. Con pocos familiares y amigos.
Muchos no entendían como Mariano había llegado a este momento. Siempre decía que no era amante de las formalidades y que los papeles no marcaban el amor eterno hacia una persona. 
Bueno, la vida se trata de contradicciones todo el tiempo.
Desde que dejaron de estar juntos, Carla y Mariano no volvieron a cruzarse nunca más. Ella volvió por un mes a visitar a la familia pero ni se encontraron; a pesar que el departamento de él está a tan solo diez cuadras del de ella.
Durante ese mes Mariano tenía terror de encontrarse con ella, no sabía cómo podía reaccionar al ver a la mujer que en su momento consideraba perfecta. De igual manera, aunque no lo diga, sigue estando, para él, en ese nivel de mujer.
Aunque más allá de la lejanía que los separaban ambos sabían perfectamente de la vida de cada uno.
Él se entero que ella había salido con un escritor-poco conocido- francés, pero que la cuestión no resulto tan bien. Ella en cambio tenía muy claro sobre Eugenia y más aún sobre el hecho que ocurriría hoy.
Por eso el dolor tapado con trabajo intentando ocupar su mente en cualquier cosa y no en pensar en aquel muchacho que conoció una noche en donde lo primero que le dijo fue: “Emma  Zunz. Seguro no sabes de qué hablo ¿no?  Si lo sé, Borges”
Todo arranco con Borges, con Emma….

jueves, 1 de noviembre de 2012

"“Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.”


Me despierto. Allí estas, durmiendo todavía. Te miro y pienso todo el tiempo a cómo llegamos a este momento tan deseado por los dos, buscado, necesitado.
Dos cuerpos que se unen con fuerza, locura o algo que es imposible de calificar con palabra alguna. Solo somos dos seres, tal vez, que se quieren y sienten la crueldad de estar juntos.
Te vuelvo a admirar y registro tu sonrisa pícara acompañada de aquel rostro algo pálido con ese cuerpo lánguido, perfecto.  Aún seguís dormitando, yo en cambio ya no puedo recostarme. Mis emociones perduran a flor de piel.
Es una mañana de enero apasionada, con el frío en las afueras y el calor por dentro. París está más bello que ayer.
Pasa el tiempo y tus ojos me dicen un hola tímido que preguntan como estoy. Mi respuesta fue clara, precisa: Viva, volví a vivir. Me encantaría que compartamos el mismo estado.
No te alertes, se comparte todo el tiempo. Yo también me encuentro así, pleno.
Esa fueron tus palabras que lograron llenarme-por si algo me faltaba- de placer.
Nos reímos, besamos y soñamos que se puede aquello que tanto queríamos los dos.
El té espera por ser tomado y Francia por que se recorra, con sus calles colmadas de nieve.
De fondo suena tu voz, tu música, aquel disco que posee las más apreciadas canciones.
Todo parece normal o se intenta que sea así. Igual no importa ahora eso, solo basta saber que se produjo el encuentro, que por fin se unieron aquello cuerpos que yacían escondidos en algún lugar de esta hermosa ciudad.
“Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos"escribe Cortázar y como soles decir, esa frase es nuestro reflejo.

martes, 30 de octubre de 2012

Años de soledad

La noche inspira. Un buen té logra llegar a momento insuperables junto con la radio que suena de fondo y nos genera una risa- como Alejandro Dolina y su "La Venganza será Terrible".
Hoy fue uno de esos instantes, en donde en aquel programa se escucho un bello tema del genial Astor Piazzolla : "Años de Soledad".
Creo-desde este humilde habitáculo que no significa la verdad absoluta- que se debería saber aún más sobre este artista, conocer su música, interiorizarse sobre ella y tantas otras cosas.
Tal vez, es algo no importantes para muchos. Otros pensaran que resultará aburrido, sin conocerlo. ¿Y si intentamos saber de que se trata?.
Aquí traigo este bello tema, pero, interpretado por Julián Vat. (Otro que tengo la obligación de recomendar).
Presten sus oídos. Disfruten del momento y sueñen con lo que realmente deseen o simplemente sientan la soledad que se vislumbra por la madrugada.